La GRAN Tranca (post reeditado)

Nuevamente lunes, día del posts del recuerdo. Luego de algunas fechas algo sazonadas, republico esta entrada de mi antiguo blog. Como de costumbre cuando hablo de situaciones que involucran a terceros, todos los nombres han sido cambiados, y algunas circunstancias ligeramente modificadas para preservar el anonimato de otros. Rebobino: este post apareció originalmente el  Sábado 26 de Agosto de 2006, y tuvo once comentarios, que se pueden ver en el post original.

cuba-libreCuando veo a los jóvenes émulos de Baco tomando sus tragos como tanta avidez si fuese la última vez que podrán hacerlo, recuerdo mis propios años traviesos. Es que, contrario al dicho popular, esta vaca no se olvida de cuando fue ternera: y mi primera tranca la recuerdo como si hubiese sido anoche.

Andaba yo alrededor de mi primer cuarto de siglo, y una noche, a la salida del trabajo, tenía un ensayo impostergable. Como también se jugaba un clásico (sí, un U-Alianza) y nadie se lo quería perder, ensayamos todos nuestra música con un televisor (¡con el volumen apagado!) para poder ver los goles. ¡Y ganó Alianza!

Nos fuimos a celebrar a un huarique miraflorino muy concurrido por entonces por la gente de nuestra especie, un restaurante-de-día y chingana-de-noche llamado “Nautilus”. Las chelas iban y venían, y como dicta la etiqueta etílica, encontramos a un punto a quien joder: Pocho, el único sufrido crema del grupo, que nos había acompañado en esa celebración aliancista porque podían más sus genes borrachófilos que el amor por la camiseta.

- Este ‘uón de Pocho es capaz de vender a su hermana por trago– sentenció Gonzalo, el líder el grupo, mientras nos descosíamos de tantas carcajadas.

No recuerdo en qué momento me cansé de la cerveza y cometí el craso error de cambiar a Ron con Coca Cola. Sí recuerdo que un rato tras el cambio la conversa se puso interesantísima, los chistes parecían irrepetiblemente graciosos y súbitamente pensé que me estaba divirtiendo como nunca antes de mi vida. El ron estaba buenazo y venía muy bien con el frío de eme que hacía, de modo que vinieron uno más, y un tercero…

Había llegado a tal punto de desinhibición que yo misma (¡yo!) estaba contando chistes e imitando a los patas ausentes, cuando de pronto sentí el imperioso llamado de la naturaleza. Localicé el cartelito “SS.HH. DAMAS” y hacia él me dirigí. El problema fue que apenas traté de dar un par de pasos, me di cuenta de que no iba a llegar jamás, al menos no por mis propios medios.

Como yo era la única chica, mis amigos sólo pudieron ayudarme a llegar hasta la puerta del baño, y cruzar los dedos para que no me matara adentro. ¡Eureka! Me demoré un siglo –porque alguna estúpida había cambiado de lugar la puerta– pero finalmente salí, sintiéndome victoriosa. Vini, vidi, vinci. ¿Quién osaba decir que estaba borracha?

- Noooo, ya pues chiiicos, no se paaaasen, ¿qué? Ya puessss, ¿ustedes nomás se pueden divertir? ¿O se quieren ir a otro lado? ¡Ahora les sale lo machistas de eme! ¿Por qué me van a llevar a mi casa? ¿ah? ¿y justo ahora? ¡¡NOOOO!!

- Verdad, oye, no te podemos llevar así como estás, ¡tu mamá nos mata! Mejor vamos a buscar algo de comer por ahí como hacer tiempo para que te despejes- decidió unilateralmente Gonzalo, con la aprobación de todos.

Y a pesar de mis ya estentóreas protestas, eso hicimos. Recorrimos en el auto de Gonzalo medio Lima y balnearios durante un par de horas, entre sandwichitos y mucha Coca Cola (ya sin ron) mientras yo cantaba (mejor dicho, gritaba) totalmente after hours y a voz en cuello canciones de The Police, Madonna y hasta de Mecano:

mecanobarcovenus- Déeeeejalo yaaaaa / (hic!)/ sabes que nuncaaaa has iiido a Veeenus en un barcooooo…. (hic! hic! hic!)

- De saber que le iba a agarrar así nos mejor nos chupábamos su trago- dijo Willy, el intelectual, aguantándose la carcajada.

A eso de las 3am ya me sentía soñolienta, dejé de reírme de la inmortalidad del mosquito, y Gonzalo juzgó que ya no se expondría a ser fulminado por mi madre. Sin embargo, precavido él, apenas me vio introducir la llave en la puerta de mi casa se subió al auto, arrancando embalado apenas me vio hacerle adiós con la mano.

Junto con el motor que se alejaba, tronó la voz de la Matrona Romana:

- ¡Estas son horas de llegar! ¿Dónde te habrás ido a meter ahora? ¡Cómo llegas en ese estado! ¡Cómo una señorita va a andar dando esos papelones!

Mi mamá no tenía por qué saber que hacía tiempo que yo ya no era, técnicamente hablando (¡ejemmm!) “una señorita”. En fin… mi perrita, al parecer el único habitante de la casa que se alegraba incondicionalmente de verme llegar, se unió a la bienvenida, ladrando de júbilo como una poseída. A esas alturas ya me estaba empezando a doler la cabeza por efecto del alcohol y de todos esos decibelios, y lo único que quería era tirarme en mi cama. De modo que sólo atiné a sacarme los zapatos y decir:

- Mamá, por favor… shhhhhht…..

Y me fui sin decir nada más a mi cuarto.

No pude dormir, al igual que Suárez Vértiz en “Cuando la cama me da vueltas”. Ese fue el comienzo de la resaca más malvada, horrorosa, maleva y espantosa que la humanidad haya visto. No sé si todas son así o si sólo tuve mala suerte, pero como jamás he compartido el espíritu heroico de Alcides Carrión, no me quedaron ganas de experimentar nuevamente en mi cuerpo esa tortura. Tan fea sentí esa resaca, que no me quedaron ganas de repetir el plato, y esa primera tranca sigue siendo, hasta hoy, la única.

Pero no me convertí en en abstemia militante. Sólo que con el tiempo aprendería que es posible conversar alrededor del trago por horas y horas, tomando (¡vaya verbo redundante!) las precauciones del caso.

Epílogo:

Hace poco encontré en una agenda vieja el teléfono de Gonzalo. Estuve por llamarlo, pero al final no lo hice. Cuando una no ha visto a alguien en mucho, mucho tiempo, siempre sobran los pretextos socialmente aceptables para seguir no-viéndolo. En vez de llamarlo, me serví un tinto y empecé a reunir mis recuerdos… que terminaron en este post de hoy.

Los indios chinos y mi baúl de recuerdos (post reeditado)

NOTA: Esto lo publiqué originalmente en mi anterior blog el 15 de octubre de 2006. Lo reproduzco hoy ya que acaba de cumplir tres años! … Aquí tienen el post recargado, hoy lunes, día de “refritos”.

(Escuchando: “Au Zenith” de Indochine)

“Los indios chinos”. Así apodaba mi mamá a los integrantes del grupo francés “Indochine, que alborotó Lima hacia 1987. Yo estaba acabando sétimo ciclo, y no había fiesta, discoteca ni radio sin ellos. No es que mi mamá se quejara: a pesar de su look a lo The Cure, le encantaban.

Hace algún tiempo bajé del Emule canciones de esa época, pero recién hoy las pasé al reproductor de mp3. Nada más escuchar los primeros compases de “Dizzidence politik” volví inmediatamente a mi cumpleaños número 20, que festejé etílicamente en casa con toooodos mis amigos de la facultad: todos saltando frenéticos como el conejo de las pilas Energizer (bueno, ahora es de Duracell) por la sala. Especialmente mi amiguita Paola, Luchito y yo, que nos volvíamos locos cuando Nicola Sirkis (el vocalista) gritaba “¡¡GUITARRE…!!”

Paola tenía un enamorado que presumía de aprendiz de cineasta, a quien, aparte de ser super celoso, le sabía a chicharrón de sebo que a Paola, a mí y a todos los demás del grupito nos encantara Indochine. Música popular, horror. En realidad, a este cineasta en ciernes, izquierdoso y fanático de la trova cubana, tampoco le gustaba que Paola anduviera tanto conmigo (era una amiga fiel), ni el delineador negro furiosamente punk que nos poníamos, ni nuestros ochenteros pelos erizados, ni menos aún los aretes gigantes ni las falditas cortas con calentadores que usábamos, con zapatos ballerinas. Sí, claro, presumíamos de punkies, pero nuestra colorida ropa y labiales magenta nos delataban como unas chiquillas más bien pinkies.

Todo eso volvió a mi mente en fracciones de segundo cuando volví a escuchar esa canción, luego de tantos años…

Hôpital psychiatrik Staliniste politik
Douche froide et Mogadau
Destruction de ton nom
Amphétamine et autre médecine
PolitBureau pas supermine

A decir verdad, en muchas letras de Indochine se reflejaban ideas anarquistas, pero eso en Perú a nadie le importaba. Es más; creo que nadie se había dado cuenta. En un país donde sólo la gente de los NSE A y B habla más o menos el inglés, casi nadie tenía la más p…eregrina idea de qué decían las letras en francés de “Les Tsars” o “Dizzidence politik”. Los fans sólo querían armar la gran fiesta con sus ídolos, y esperaban que se presentaran pronto en vivo.

El enamorado de Paola, el fan de “Silvio y Pablo” (así se refería a Rodríguez y Milanés, como si fueran sus compadres) tanto presumir de intelectual y tampoco entendía nada, y se burlaba de Paola cuando nos pescaba escuchando, por ejemplo, “A l’assault”… el coro decía al final À l’assault / des ombres sur l’o y el Tirifilo éste nos remedaba diciendo:

Al asao’ /pichula de coco…

Indochine fue un fenómeno sin precedentes en Perú. Sin haber hecho gran promoción, y pese a las barreras idiomáticas, bastó que alguien (no recuerdo quién) lo pusiera en la radio, y llegaron a vender 150,000 vinilos en nuestro medio. Sin contar con la piratería en cassettes.

Nicola, Stéphane y Dominique tuvieron noticias del Perú, decidieron venir a ver qué pasaba acá, y se quedaron atónitos. Tanto, que tiempo después grabarían un tema llamado Bienvenue ches lez nus (“Bienvenido al país de los desnudos”).

Para cuando se presentaron en Lima ya era 1988, ya habíamos salido de las aulas, Paola estaba becada en el extranjero (mandó al diablo a Tirifilo) y una de mis primeras comisiones como practicante fue asistir a la conferencia de prensa de Indochine en la Alianza Francesa.

Asistí, aterrada. Me encantaba la idea de conocerlos en persona, pero yo sabía que no sabía en realidad casi nada de ellos. Haber bailado su música no contaba. No encontré nada en los archivos (recuerden, en 1988 no había internet) y para colmo la nota de prensa que mandó el empresario estaba llena de lugares comunes y de adjetivos superlativos, y eso no me decía nada que valiera la pena como punto de partida para una pregunta.

indochineDebí suponer que no era la única en esos apuros. Un reportero, (¿o de repente era alumno de la Alianza Francesa?) más despistado aún que yo, preguntó “¿por qué eligieron venir al Perú?”

Fue un Nicola casi furioso el que respondió:

- No fuimos nosotros. Ustedes nos eligieron. Nos sorprendimos mucho de saber que nuestra música estaba sonando tanto acá.

Decía que Indochine fue un fenómeno sin precedentes en Lima. A su llegada causaron un tremendo alboroto en el aeropuerto: sus dos conciertos programados en el Coliseo Amauta (con JAS como teloneros) agotaron las entradas, y tal fue la demanda que finalmente hubo otras dos fechas. Cuatro fechas con lleno total. Se metieron al bolsillo hasta a la prensa de espectáculos, quienes coincidieron todos en que el espectáculo había sido de primera, en todos los sentidos.

Y pensar que casi nos quedamos sin concierto. Un diputado aprista, el inefable Abdón Vilchez, quien nunca en su vida supo ni qué significa bonjour, se agarró de los títulos de las canciones más populares para hacer un escándalo tratando de impedir sus conciertos en vivo, acusándolos de terroristas y subversivos (por “Dizzidence Politik”), de corruptores de la moral de la juventud (por “Troisième sexe”) y demás idioteces por el estilo.

Ah, los políticos…

A los fans no les importó (a mí tampoco) no saber por entonces quién churchill era Bob Morane, o dónde michi quedaba la jungle birmane. La música era lo más importante. Lo era todo, en realidad. Que Nicola cantara tan abiertamente una canción tan antisistema como “Je suis opportuniste” era lo de menos. Después de todo, ils n’ont pas dit leur dernière mot a l’o…

Y cierro por hoy este capítulo del baúl.

(Allez!!!)

No quiero ser…

Yap. Rebobino. Poniéndonos a ver cómo están los medios últimamente, que ya más que de información nos llenan de propaganda (¿qué pasó con aquella división entre los espacios de la opinión y de la información?) y de información sesgada sin asco para uno u otro lado, de pronto se me vino a la memoria una canción de Green Day. No es exactamente sobre el tema pero les cuento que se me ha dado por escucharla como si fuera un mantra para preservar la salud mental… cámbienle el American por Peruvian, peruano o lo que sea y me cuentan!  “Don’t want to be an American idiot / One nation controlled by the media / Information age of hysteria…”

Las lyrics completas están por acá.

PTM, qué ganas de ponerle la guitarra de sombrero a alguien… o de romperla mismo Pete Townshend… no lo conocen? Bueno, sí pues, estoy medio tía, pero averigüen pues…

Condecoración

Mi hijita me entregó la condecoración más importante que he recibido en los últimos, umm, 10 años:

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Mi Enanix está creciendo, pero siempre va a ser mi nenita :) Y mientras ella lo quiera, seguiré siendo su mamita ;)

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Cortitas variadas.

Domingo. No sé si decir que aca la semana o si empieza una semana. Nunca lo he sabido. Se supone que es fin de semana, pero como odio los lunes, prefiero pensar que en realidad el domingo es un nuevo comienzo.

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Leyendo los diarios me entero que la señora Gina Yáñez  ahora dice que ““No se trata de números, sino de preocuparnos realmente de la vida y del bienestar de la mujer”. Ya no recuerda que la señora Yáñez que el primer argumento que ella presenta es el (supuesto) número de abortos clandestinos? (Cifra que, ya que hablamos de números, convendría aclarar que se ha armado con proyecciones estadísticas).

Las señoras promotoras de la ampliación de las causales del aborto legal tienen otros motivos adicionales para preocuparse: el bienestar de todas las mujeres (incluida ella misma) que reciben sueldo por los proyectos de sus ONGs. Que como muchas otras que trabajan en otros campos, recibe apoyos financieros del extranjero para cubrir sus gastos operativos y obviamente sueldos y contratos; porque dificulto que estas señoras y los especialistas que reclutan trabajen gratis. Por ejemplo, en la carátula de las “Propuestas al Proyecto de Reforma del Código Penal” que han elaborado las señoras de Flora Tristán (y cuyo texto completo está en la web) se lee muy claramente: “Auspiciado por la Fundación Ford” (cliqueen en la imagen para verla más grande).caratula_floras

Me parece lógico suponer que, con la competencia que debe haber en estos momentos para conseguir aquellos auspicios internacionales, deben tener prioridad las ONGs que logren ciertas metas concretas; es de suponer que aquellas que las logren podrían tener preferencia (para los próximos meses/años) por sobre las que se eternizan luchando por ellas. Pregúntenle a estas señoras cuál es la meta en este momento.

***

El ministro Ugarte se aclara: aseguró estar en contra del aborto eugenésico y en casos de violación sexual, por considerarlos injustificados. A este señor indeciso que cambia sus discursos como de camisa no habría que creerle nada, pero en fin. Todo esto da lugar a suponer que él les habría prometido algo antes, y ahora las señoras le estarían exigiendo que cumpla lo prometido. Eso les pasa por hacer las cosas bajo la mesa, a escondidas pues. En fin. Lo concreto es que las “indecisiones” de Ugarte dan lugar a que algunas señoras activistas salgan a decir que “Está recibiendo presiones“. Bah. Ya nadie se acuerda de todas las veces que cambió de rollo cuando llegó al Perú la gripe porcina? Qué mala memoria… Y hay que ser un poco, ummm, no sé, para ejercer presión en los medios y con afiches que llaman a la confrontación directa (“mujer, tu vida no vale nada”) y luego denunciar “presiones” de otros. ¿No creen?

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Otrosí digo: sigo esperando respuesta sobre mi comentario censurado en Perú21. No apareció nunca. Me dijeron que enviarían mi queja al editor web, y no he recibido ni un acuse de recibo. Envié yo misma una carta al director del diario, y tampoco. Si desea alguno de ustedes preguntarle por su política respecto de los comentarios del público, el email es: director@peru21.com No, no es ningún email privado, por si acaso.

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Y hablando de esto: posteé un comentario sobre las opiniones del candidato Marco Arana aquí, en La República. Y luego lo encontré reproducido en este artículo de Perú21. Digo reproducido porque YO NO LO POSTEÉ.  No señores, yo no fui. Una cosa es que no esté de acuerdo con alguna cosa que diga Marco Arana (quien como luchador social creo que no va mal encaminado, pero eso es otro tema), y otra muy distinta que me dedique a toooodo el santo día a buscar artículos sobre él o sobre Perico de los Palotes para criticar. Ahora,  ¿quién fue el copión? No lo sé. Pero considerando que ya en Perú21 yo he sido CENSURADA sin que nadie me dé ninguna explicación, eso es extraño.  ¿Será que hay gente pagada para rellenar los formularios de  comentarios de los diarios, como sea…?  Eso explicaría algunas cosas, claro. Algunas campañitas, por ejemplo.

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Se me olvidaba; la columna de Patricia del Río.  Acierta parcialmente cuando apunta a que los esfuerzos del Estado en cuanto a anticoncepción no son suficientes; pero el caso es que, como todos los que creen en la política de atender el síntoma en lugar de ir al origen de la enfermedad, Del Río no la ve. ¿Por qué se embarazan las adolescentes? Porque no les repartieron condones/DIUS/whatever? Ya, OK, es verdad, pero esta premisa se salta a la torera lo más obvio:  las chiquillas se embarazan, para empezar, ¡porque tienen relaciones sexuales! Y las tienen cada vez más precozmente. Y curiosamente la constatación de este hecho parece no despertar la más mínima curiosidad ni preocuparle a mucha gente. Y claro, hay muchas señoras feministas diciéndoles que es normal, que está bien, que es su derecho, que con los anticonceptivos “no hay riesgo”… (y ya pronto podrán ofrecerles abortos para “cuidar su salud mental”). Cuando  en el caso de las chiquillas entre los 12 y los 16 años, cabe preguntarse  ¿son relaciones consensuales o son forzadas?  ¿Con quiénes las tienen? ¿en qué circunstancias? Muchas de ellas probablemente necesiten ayuda concreta, no solamente un anticonceptivo.

Lo que yo me preguntaría es, ¿Qué tenemos que hacer para protegerlas? ¿En qué estamos fallando como sociedad para que el  13% de las adolescentes entre 15 y 19 años ya sea madre. o esté gestando por primera vez? El problema es únicamente falta de información o de acceso a los anticonceptivos? No, pues. Hay muchas otras áreas que trabajar.

Un informe médico cubano (ojo, Cuba, gobierno difícilmente catalogable como “confesional”) concluye, sobre la situación de los abortos en la isla, que:

Las estrategias en salud sexual y reproductiva, deben encaminarse a la evitación de relaciones sexuales tempranas, desinformadas, y desprotegidas, sin olvidar hacer notorio que el aborto a cualquier edad, no es solución, aunque existan servicios “seguros” y procederes “inocuos”.

Ahora sí, hasta la próxima.

Censura en Peru 21: Dicen que “enviarán mi queja al editor de la web”

Perú 21 respondió a mi queja vía Facebook: dicen que van a enviar mi queja al editor.

Esta es la captura de pantalla, completa…screenperu21facebook_rpta

Mi comentario acá dice: “Y por si acaso, señores de Perú21, sigo esperando que me publiquen mi comentario que ustedes me censuraron de la página web del diario”.

Ellos me responden”Haremos llegar su queja al director de la web diario”.

Seguiré esperando explicaciones.

screenperu21facebook_rpta_chico

Perú21 me censura mis comentarios!!!!!!!!!!

Entré a la web de Perú21, y me detuve en el artículo titulado

Continúa la polémica: La Iglesia está dispuesta a acoger bebés no deseados

Para empezar, yo no sé porqué el hecho de que alguien (la iglesia católica o quien sea) esté dispuesto a acoger bebés no deseados puede ser considerado como “continuar la polémica”. No veo cómo el ofrecerles a estos niños y sus madres una alternativa distinta del aborto, de la destrucción de sus vidas, puede ser “polémico” para nadie. A menos, claro está, que se dé por sentado que esos niños TIENEN que ser abortados. En ese supuesto, claro que lo contrario es polémico.

Lo que también me sorprendió fue que a pesar de la advertencia de que “no se publicarán comentarios contrarios agraviantes, injuriantes ni groseros”, de los 110 comentarios que habían en ese momento, más de la mitad eran directamente insultantes y llenos de epítetos y odio hacia todo lo referente a la religión católica, como podrán ver.

¿Y la advertencia de que “no se publicarán comentarios contrarios agraviantes, injuriantes ni groseros” dónde queda? Es letra  muerta? O no se aplica por igual para todos?

Si hay una política de este tipo debe ser igual para todos, no creen?

Así que posteé mi comentario señalando esta incongruencia, comentario que hasta el momento no ha sido publicado y que reproduzco acá:

Estoy VOLVIENDO  dejar mi comentario a ver si esta vez sí lo publican.

Me sorprende que teniendo aquí ustedes una advertencia de que “no se publicarán comentarios contrarios agraviantes, injuriantes ni groseros”, estén dejando pasar tantos comentarios que insultan directamente a la iglesia católica y que invocan directamente a destruirla, como “la maldita iglesia”, “esa maldita religión”, “los mafiosos representantes de la iglesia”, “pena de muerte a los curas”, y otros de más grueso calibre, como las acusaciones de que la iglesia “quiere a los niños para abusar de ellos”.

O la persona que edita los comentarios no está haciendo su trabajo, o ustedes están parcializados con esta campaña psicosocial de agravio y desprestigio a la iglesia católica y a los católicos en general.

Si tienen una política de no publicar comentarios insultantes, debería aplicarse por igual para todos.

Y que conste que esta es la SEGUNDA vez que publico este comentario, esperando que aparezca publicado.

post pERU21 copia

Señores de Peru21, ¿van a publicar mi comentario políticamente incorrecto o se van a sumar al cargamontón anticatólico en boga actualmente?

Estaré esperando.

Y para aquellos cándidos que no creen que la agenda abortista tiene como principal objetivo de su ataque a la iglesia católica, vean la propaganda que estuvieron repartiendo las abortistas en España hace menos de un año.

Escaneado del reverso de una caja de fósforos

Escaneado del reverso de una caja de fósforos

Sin comentarios.

Señores de Peru21, ¿van a publicar mi comentario?

Hasta mañana.

Aborto ¿terapéutico? Postura cristiana cuando peligra la vida de la madre

Para todos en general, pero dedicado muy especialmente los que se dedican a calumniar a los cristianos acusándonos de “enviar mujeres a la muerte” o incitando el odio y al repudio hacia los pro-vida lanzando indirectas y mentiras como que para nosotros “la vida de la mujer no vale nada,” va esta esclarecedora nota de ACIPRENSA, la web informativa católica.

Y me tomo la libertad de aclarar algo; cuando hablamos de que peligra la vida de la madre hablamos de peligro REAL de muerte, no de “estrés”, “depresión”, “inestabilidad emocional” ni ninguna otra condición puramente psicológica, que NO son mortales per se y para las cuales hay cantidades de terapias y medicamentos.

Aborto Terapéutico: ¿Qué pasa cuando peligra la vida de la madre?

Por la Dra. Concepción Morales y Adolfo J. Castañeda

¿Qué se debe hacer cuando peligra la vida una madre embarazada?

En primer lugar hay que distinguir entre el mal llamado aborto “terapéutico” y el “aborto indirecto”. El aborto “terapéutico” es un aborto directo porque mata directamente al bebé no nacido como medio para presuntamente salvar a la madre, cuando en realidad hay otras alternativas para salvarla a ella y a su bebé no nacido. Por consiguiente, el aborto “terapéutico”, como todo aborto directo o provocado, es un acto intrínseca y gravemente inmoral, por cuanto constituye la destrucción directa de un ser humano inocente, y por ello no está justificado en ningún caso. En realidad la frase aborto “terapéutico” es una contradicción en términos, porque ningún aborto salva o cura a nadie (que es lo que la palabra “terapéutico” quiere decir).

Distinto es el caso del “aborto indirecto”, que en realidad no es un aborto en el sentido verdadero de la palabra: no es un aborto directamente provocado. Se trata del caso en el que la vida de la madre embarazada corre un peligro inminente, y la situación es tal, que si el médico esperara a que el bebito fuera viable (momento a partir del cual puede vivir fuera del útero con la tecnología disponible), morirían tanto la madre como él, ya que antes de que llegase el momento de la viabilidad, se produciría la muerte de la madre y el bebito moriría también. La situación también es tal que el médico tampoco tiene otra alternativa para salvar a los dos, si la hubiera, tendría que recurrir a ella. Entonces el médico no tiene más remedio que intervenir, tratando siempre de salvar a ambos (al bebé no nacido y a su madre). Si en ese proceso el bebé muere como un efecto no directamente causado ni querido por el médico, entonces no hay por qué culpar a nadie. Se trata de un “aborto indirecto”, y aunque ciertamente es una tragedia, no es algo moralmente imputable.

Obsérvese que no estamos hablando de una excepción a la prohibición del aborto directo o provocado. El aborto directo o provocado no tiene excepción alguna. El caso del que estamos hablando aquí es, como ya hemos señalado, un “aborto indirecto”, tanto en la causa como en la intención. Por consiguiente, se trata de un caso completamente distinto y que por tanto cae fuera de la norma que prohibe, de forma absoluta, la destrucción directa de un ser humano inocente.

Hay que observar también que, en el caso del “aborto indirecto”, no se trata de que el médico escoja entre salvar al bebé no nacido o a su madre, se trata de optar por salvar las dos vidas. Si a consecuencia de tratar de salvar a las dos vidas, muere una, ello no depende de la opción del médico.

(el texto completo continúa en ACIPRENSA)

Tucumán: Abortistas sitian catedral y agreden plantón de cristianos

Esta es una muestra de la peculiar “tolerancia” que practican las promotoras del aborto.

Esto sucedió ayer domingo en Tucumán, Argentina.

Para quienes no hayan tenido ocasión de ver los links que pasé por Twitter y Facebook, acá les pongo la nota completa.  Apareció hoy en “La Gaceta Tucumana”.

Lunes 12 de Octubre de 2009 | Los fieles defendieron la Catedral y San Francisco que quedaron virtualmente sitiadas por las manifestaciones contrarias a la Iglesia. Duros epítetos en contra de la Iglesia partieron desde la marcha, mientras que un grupo los fieles rezaba el rosario a viva voz frente a los templos. Naranjazos y pintadas

tucuman

Más de tres horas de pronunciada tensión se vivieron ayer por la tarde en la plaza Independencia, como consecuencia de las discrepancias en torno de la despenalización del aborto entre participantes del XXVI Encuentro Nacional de Mujeres y los fieles católicos y cristianos en general.

En la plaza se observó una imagen inédita: la Catedral y el templo de San Francisco prácticamente sitiados por las manifestantes.

A las puertas de ambas iglesias cordones de fieles, que luego fueron reforzados por agentes de la Policía Antimotines, defendieron los edificios, ya que temían que las manifestantes ingresen. Lo mismo ocurrió en la iglesia de Nuestra Señora de Lourdes, en el Colegio Sagrado Corazón.

Cuando el grueso de la columna de las mujeres del encuentro llegaron a la plaza, el aire se llenó con el sonido de las campanas de la Catedral y de San Francisco.

Un amplio sector de las mujeres que marcharon anoche, desde la plaza Urquiza hasta la Independencia fueron sembrando provocación y desenfreno, mediante consignas tales como “Iglesia basura, vos sos la dictadura”. En los templos, gruesos cordones humanos de varones rezaban el rosario a viva voz y en ningún momento respondieron a las agresiones o provocaciones de las manifestantes.

Algunas mujeres del movimiento feminista lésbico se sacaron las remeras y bailaron con sus pechos descubiertos mientras otras se besaban apasionadamente frente a las vallas humanas. Inmutables, jóvenes y adultos se aferraban a sus rosarios y oraban cada vez más alto. Hasta soportaron escupitajos y gestos obscenos.

Algunas les pintaron bigotes con felpones negros, pero ellos seguían rezando sin inmutarse. En la Catedral, uno de los jóvenes se desmayó apenas se retiraron las manifestantes, y fue trasladado en ambulancia a un centro asistencial.

“Saquen sus rosarios de nuestros ovarios”, vociferaban las activistas pro aborto. “En mi cuerpo yo decido”, gritaban. “Si el Papa fuera mujer, el aborto sería una ley”, fue otro de los cánticos.

No se produjeron enfrentamientos físicos, solamente algunas escaramuzas y corridas, más las agresiones verbales, según informó el jefe de Policía, comisario general Hugo Sánchez, quien siguió de cerca la protesta.

Uno de los momentos de mayor tensión fue cuando por calle Congreso apareció una columna de policías antimotines, que dobló hacia la Catedral. Las mujeres que marchaban con niños pequeños fueron las primeras en salir corriendo. Al parecer, un travesti se había infiltrado en la manifestación. Se cerraron las puertas de los templos, con las fieles católicas adentro, y se pusieron vallas. “Tucumán está a favor de la vida”, rezaba el cartel de la Catedral.
Un grupo de mujeres marchó con gorros de bruja de color violeta. “¡Queremos reivindicar a las brujas de la Inquisición”, explicó Emilia, del movimiento feminista Mujeres en otredad. Otra columna iba con la cara cubierta con remeras y pañuelos, al estilo piquetero, y armada con palos. “Vamos a defender a nuestras compañeras por si se arma la podrida”, alcanzó a decir una de ellas a LA GACETA.

Los edificios de barrio Norte fueron el primer blanco de las manifestantes cuando iniciaron la marcha por 25 de Mayo. Se pararon frente a las torres de donde colgaban banderas argentinas y papales y cantaron mirando hacia arriba: “cheta, cheta, nariz parada, vos te hacés aborto en la clínica privada”.

En el colegio Sagrado Corazón tiraron naranjazos, botellas vacías y todo tipo de proyectiles. Durante todo el trayecto fueron pintando consignas con aerosol sobre veredas, paredes y vidrieras. “Nosotras parimos, nosotras decidimos”, decía una de las leyendas.

(Continúo con otros datos en el siguiente post…)

Por qué me opongo al aborto.

bebe_linceDisclaimer: Los que me conocen un poco saben que los motivos que me han llevado a ser pro-vida no son exactamente religiosos, aunque aprovecho para aclarar que nunca he negado mi vivencia de Fe y que, a pesar de mis públicos desacuerdos con ciertos sectores del clero católico, no considero que mi religión sea nada de lo que deba avergonzarme (como tampoco considero que no tener Fe lo sea)

La Fe es una vivencia muy personal, que nace dentro de uno y no se puede imponer por decreto.

Pero no he empezado este post para hablarles de religión, sino para pronunciarme, una vez más, contra la despenalización del aborto (y contra la eutanasia) en toda circunstancia.

Repito, los que me han conocido algún tiempo saben bien que me del mismo modo que me opongo al aborto, también me opongo y con el mismo ímpetu a la pena de muerte y a la eutanasia. Por las mismas objeciones de carácter moral, porque es quitar la vida de alguien más.

Pero creo que la principal razón por la que me opongo es porque  la muerte es irreversible. No tiene retorno. Abortar o aplicar la eutanasia, o enviar a alguien al patíbulo, son generalmente situaciones a las que se llega bajo un tremendo estrés, en las que se llega a sentir que esto es la única solución. Ojo, que digo sentir, no pensar, porque cuando uno está pasando alguna de esas situaciones extremas es muy fácil no pensar con claridad, es terriblemente fácil equivocarse.

Hay muchísimos testimonios (libros, páginas web, etc.) de mujeres que abortaron y que años después se arrepintieron. Les dijeron que con un aborto se libraban de un problema en media hora. Pero no les dijeron que el recuerdo no las abandonaría nunca. Y cuando años después se arrepintieron, ya no había vuelta atrás.

Lo que tienen casi todos estos testimonios en común es que las mujeres señalan que no recibieron ninguna ayuda, y que de una u otra forma fueron inducidas, por las circunstancias, por la desesperación o por terceras personas, a creer que el aborto era la única salida.

No les voy a hablar de cielos, infiernos, ni de fenómenos sobrenaturales. El hecho concreto es que la vida, tal como la conocemos, biológicamente, es una sola. La muerte no tiene regreso, y elegir algo que conduzca a una muerte es elegir algo que no nos da oportunidad de reparar ningún error. Y el aborto, la eutanasia y la pena de muerte son de esas decisiones que implican llevar a un ser vivo a la muerte.

Yo no me considero libre de tomar decisiones equivocadas. Pero tampoco veo porqué otro ser tan humano como yo sí debería creerse perfecto y libre de equivocaciones. El tener un título de Médico o de Filósofo no convierte a nadie en un ser infalible.

La ciencia tampoco está libre de dudas ni de errores; ni tiene todas las respuestas, y tampoco es infalible. De hecho, se ha equivocado muchas veces. Por no mencionar que los científicos se equivocan, y a veces mucho, porque frente a su deber metodológico anteponen sus intereses, sus preconcepciones o su propio orgullo o ambiciones. De los errores de la ciencia, la historia nos muestra muchos ejemplos.

El hecho es que, aún con un riguroso control metodológico, mucho de lo que la ciencia considera un hecho hoy, podría ser considerado como un error dentro de 20 años.

Alguien, lanzándome una indirecta vía Twitter, dijo que “dudar es ser libre” o algo así. De acuerdo: correcto. Precisamente por eso es que soy pro-vida; porque dudo, porque de verdad no tengo la certeza de que ese óvulo fertilizado, ese embrión, no se pueda considerar como un ser humano.

Lo que esa persona que me animaba a dudar y a dar margen a otras dudas no se ha detenido a pensar es en ¿y si es ella (o él) quien se está equivocando?

Justamente porque dudo yo no siento que tenga derecho a considerarme dueña de la verdad, como la mayoría de los pro-choice sí parecen sentirse. Y por eso invoco el principio de las dudas razonables. Si existen indicios razonables para suponer que existe la posibilidad de que el aborto implique negarle el derecho a la vida a un ser humano, ¿por qué cerrar los ojos y negarnos a ver que esos indicios existen?

No hace mucho, los dueños de esclavos reclamaban tener el derecho de disponer de la vida de sus esclavos. Hoy ya no pensamos de esa manera; pero, incongruentemente, ahora se nos quiere hacer pensar que podemos disponer de la vida de un niño indefenso dentro del vientre materno.  ¿Qué clase de avance para la humanidad es ése?

Plantear que el tema del debate es “respetar la libertad de elección”, implica lo que importa es el mero hecho de elegir y no el  objeto de la elección; que lo que escogemos es irrelevante. Lo cual no resiste el menor análisis lógico. Es claro que no todas las elecciones son iguales; para empezar, hay elecciones que sólo nos afectan a nosotros y elecciones que afectan a otros.

Yo puedo elegir cosas tan disímiles como comprar un artículo, hacerme la liposucción, meterme en política, o divorciarme; o puedo elegir matar a mi jefe, unirme a una banda de narcotraficantes o dedicarme a producir pornografía infantil. Puedo escoger; pero es claro que ni todas esas elecciones son iguales ni tienen las mismas implicancias.

Es claro que el hecho de elegir por sí solo no legitima per se aquello que hemos decidido. Y por supuesto que las distintas cosas que elegimos no tienen igual relevancia, no tienen iguales consecuencias, y no todas son aceptables.

Sin embargo, la posición “pro-choice” nos plantea ilógicamente que el aborto es aceptable simplemente porque la mujer lo eligió libremente. Sólo por el acto de elegirlo. Cuando en realidad hay que examinar primero qué es lo que se está escogiendo.

Igualmente endeble es el argumento de que “es el cuerpo de la mujer” (falso, es la vida del feto la que está en juego) y que por tanto el Estado no tiene por qué impedir “decisiones personales”. El Estado a través de las leyes de hecho prohíbe y penaliza muchas “decisiones personales” y alienta otras.

Si el Estado no toma medidas para impedir que las “decisiones personales” de los estafadores, falsificadores, ladrones, bígamos, defraudadores, conductores ebrios, violadores, drogadictos, etc., sigan dándose libremente y afectando a ciudadanos inocentes, pues… no pasaría mucho tiempo sin que salga alguien a pedir a gritos que el Estado intervenga.

De otro lado, El Estado me obliga a enviar a mi hija a la escuela, por ejemplo; no me obliga a casarme pero sí norma que sólo puedo hacerlo con una persona a la vez; me obliga a pagar impuestos, me obliga a votar.

Si la justificación para despenalizar el aborto es que “es un drama y una realidad innegable, siempre ha existido y va a seguir sucediendo,” entonces, pues con esa misma lógica, cuando intenten meterse a robar a nuestras casas no sólo no hay que olvidarnos de tratar impedir que nos roben, sino más bien abrirle la puerta al ladrón, saludarlo, invitarle de cenar y hasta darle un costal para que se lleve todas nuestras cosas. Total, si la delincuencia es un drama, una realidad innegable y va a seguir sucediendo, entonces para qué tratar de impedir que nos roben para qué penalizar el robo y para qué castigar al ladrón?

Si los seres humanos fuésemos perfectos quizá no harían falta leyes ni códigos penales. Pero el hecho es que no somos perfectos, y que las leyes existen, entre otras cosas, para normar la coexistencia social, para asegurar un mínimo de orden que permita que la sociedad funcione, para protegernos de las consecuencias de los actos de otros, o para castigar y sancionar penalmente ciertos actos que se cometen.

Y el hecho es que que necesitamos leyes para proteger el derecho de quienes no pueden defenderse por sí mismos. Por eso es que no apoyo la despenalización del aborto.

El caso de Karen Llantoy, caso bandera de las feministas peruanas, es sintomático.

Antes de ese caso, el lobby pro-aborto batallaba por que se reglamente el “aborto terapéutico”. El médico que le negó el aborto adujo que en su caso no procedía porque la vida de ella no estaba en peligro. La anencefalia no amenaza la vida de la madre. Quien iba a morir no era ella sino el bebé.  El director del hospital indicó que se trataría de un aborto “eugenésico”, que es algo muy distinto. El “riesgo” que corría Karen Llantoy continuando el embarazo era (ver el documento posteado por Silvio Rendón en su GCC) “angustia e inestabilidad emocional” y luego “depresión”. Y para la angustia, depresión, inestabilidad y estrés hay una serie de tratamientos.

Karen Llantoy declara que “tuvo que soportar el dolor de ver a su hija con deformidades evidentes y de saber que sus horas estaban contadas”. Dicen que “la obligaron a amamantar” a una criatura que iba a morir. Quejarse de esto me parece incomprensible. Si yo supiera que mi hija padece de alguna enfermedad que la condena a muerte, querría estar con ella hasta el final; querría tenerla en mis brazos y poder despedirme de ella. Si fuera una bebé querría tener el recuerdo de haberla abrazado, amamantado, decirle que siempre la recordaré, aunque hubiera nacido deforme. Querría estar con ella el tiempo que le quedara. Cualquier madre haría lo mismo.

La misma Llantoy dijo a la revista Caretas que de entrada pensó en un aborto clandestino pero que “no le pareció correcto“. Dijo también en esa misma entrevista que  “En la desesperación de no saber qué hacer, con la incertidumbre de desconocer lo que podía ocurrir, y por recomendaciones de personas cercanas a mí, decidí hacerlo público con la esperanza de que alguien me ayudara a resolver la situación…”

A mí lo que me parece es que el lobby pro-aborto no tuvo escrúpulos en utilizar a una jovencita asustada. Y que en vez de apoyarla para superar su comprensible y lógico dolor, se aprovecharon de su inexperiencia, su indefensión y sus miedos para lograr sus propios fines políticos. Mujeres utilizando a otras mujeres. Incoherente, por decir lo menos.

Y claro, volviendo a la actualidad, lo que el lobby pro-aborto pide ahora es, ¿coincidencia? el “aborto eugenésico”. Ya que no les ha dado resultado batallar por el “aborto terapéutico,” ahora han cambiado de estrategia y la movida es clarísima: han invertido mucho esfuerzo, tiempo y publicidad en el caso de Karen Llantoy para permitir que quede en nada.

Si se legaliza efectivamente esta modificación del Código Penal, van a buscar la manera de reabrir el caso e insistir en que el Estado le pague una indemnización. Porque si lo logran, eso va a ser una victoria política muy visible para el lobby pro aborto. Porque finalmente, de eso es de lo que se trata. Se trata de legalizar la vía de entrada para el negocio de los abortos. No de Karen Llantoy ni de su bebé.

El aborto “eugenésico” va sentar un peligroso precedente para que, en el futuro, se plantee el aborto de fetos con enfermedades congénitas, deformidades físicas o síndrome de Down.

Aprovecho este post para linkear acá mismo algunos antiguos posts contra el aborto que publiqué hace un par de años, en mi antiguo blog, Tan sólo unas burbujas. De repente algunos de esos viejos links ya no funcionan, pero voy a revisarlos para reactualizarlos de ser el caso.

Aborto, educación sexual y otras reflexiones

El aborto no es la solución (links y estadísticas)

El aborto legal cobra su primera víctima en México

La AOE en el candelero; interrogantes

Otros links relacionados: