Archivo del Autor: M. Isabel Guerra

Acerca de M. Isabel Guerra

Licenciada en Comunicación por la Universidad de Lima. Periodista, escritora, fotógrafa, docente, blogger y asidua usuaria de redes sociales.

Flashbacks veraniegos

Y ya se acaba de pasar otro verano!

Íbamos a la playa, en el auto, con mi hija y su amiga del alma: nos dirigíamos a una de las muchas playas de la Costa Verde, adonde mi madre solía llevarme en mi niñez. El sol, la hora, las risas de las nenas, el paisaje, todo me transportaba a mis propios años infantiles, cuando mi madre iba al volante del viejo Peugeot y hacíamos esa misma bajada, solas o con mis primos y mi amiguita Rocío amontonados en el asiento de atrás.

En eso, la amiga de mi hija preguntó:

- Señora, ¿puede poner su CD de Michael Jackson?

Michael Jackson, el Rey del Pop de los 80′s. Me divierte que a una nena le guste. En fin, empieza a sonar Beat it en el estéreo del auto y de pronto me siento transportada a los veranos de mi primera juventud, mis 17, 18, 19 años, con los nuevos amigos de la universidad, con quienes tomábamos en aquella época el bus del Servicio de Playas de la desaparecida empresa Enatru Perú, que nos llevaba desde San Felipe, por toda la Costa Verde, y hasta La Herradura.

Nos bajamos del auto, nos instalamos en la playa, y los recuerdos me siguen fluyendo.

pic1En medio de la algarabía playera, las nenas salen disparadas a escarbar un pocito en la orilla, donde llega la espuma de las olas. Tal como hacía yo de niña, la antigua versión del mismo juguete, el “Rasca Playa”.

En medio del calor y la modorra que me invaden, arrullada por el sonido de las olas, veo una niña con sombrero y ropita de baño, escarbando feliz en la playa, que ríe y llama a su madre.

¿Es mi hija? ¿Soy yo, llamando a mi madre? Podría ser cualquiera de las dos. Hay vivencias y sensaciones que son universales en esta espiral en la que todos giramos. La playa, los recuerdos, el sonido de las olas, el olor del mar… todo conspira.

Finalmente, hay que volver a casa. Ya regresaremos otro día. Y en el camino de regreso vengo pensando que pronto, muy pronto, mi hija será una jovencita, y como hicimos todos, ya no vendrá conmigo a la playa, sino con los amigos. Le pido a Dios y al Universo que la acompañen y la iluminen para que los sepa escoger bien.

Ay, este verano se ha pasado demasiado, demasiado rápido…


Iniciando el Año Académico…

Terminé las clases de hoy!! Gran día!!! (@ Universidad Científica del Sur – Campus Villa II) [pic]: http://4sq.com/XfnuC6


Ay, el acoso sexual callejero…!!

En estos días se ha estado hablando mucho de violencia contra la mujer y el problema del acoso sexual callejero y etc. Está muy bien hablar abiertamente de estas cosas y combatirlas con campañas: si nos preciamos de ser un país civilizado, pues hace mucho rato que se debió empezar, porque las mujeres hemos sido víctimas de estas cosas desde siempre.

Pero también creo que no sólo se debe enfatizar este hecho, el de que seguimos siendo víctimas del acoso, sino también hay que tratar de no cargar demasiado las tintas con el sentimiento de victimización, es decir, enseñarles a las nenas, paralelamente con la difusión de las campañas anti-violencia y anti-acoso, que es posible des-dramatizar un poco la cosa, ir más allá de la indignación, superar el sentimiento de humillación e impotencia que se nos siembra con estas actitudes,  y aprender a defendernos efectivamente.

Y no se me confundan, no digo estas cosas por justificar a los imbéciles acosadores sino sino por no darles el gusto de quedarnos lloriqueando (que eso es lo que quieren) ni rumiando la rabia por largo tiempo, cosa que sí que nos traumatizará más de la cuenta. Ya es bastante horrible el pasar por estas cosas, como para encima quedarnos sentadas pensando en ellas y seguirlas elaborando y elaborando y causándonos tristeza, ira y traumas… será que mi filosofía es siempre, “seguir p’alante”.

Al respecto, comparto un comentario que hice en Facebook de un amigo, sobre una de las experiencias que yo misma viví cuando era jovencita:

Cuando tenía unos 19 años un tipo se abrió la bragueta y me mostró toda su manguera en la Bajada de los Baños de Barranco, como a las 11am, diciéndome grosería y media. ¿Sabes qué hice? Le dije OYE QUÉ, ¿¿NO TE DA PENA?? TE LA MOCHARON, ¿¿NO?? Y me fui riéndome mientras el tipo se guardaba el nabo y se iba furioso. Mi consejo es; NO SE DEJEN TRAUMATIZAR, no vale la pena… hay que desdramatizar estas situaciones en lugar de fomentar la cultura del victimismo… no digo que imbéciles como ese deban seguir sueltos, pero al menos NO DEJEMOS QUE NOS ARRUINEN LA VIDA!!! No vale la pena!!!!!!!!

Y ahora se me ocurrió compartir mi experiencia, a propósito de las recientes campañas… y porque acabo de ver que se ha lanzado una aplicación para Android para denunciar estos hechos. A primera vista me parece un esfuerzo muy limitado (sólo para las usuarias de teléfonos con Android), pero si alguna de ustedes la prueba, nos comenta, por favor, allí tienen el link: http://www.datea.pe/#/mapeo/49

También quiero aclarar que no estamos hablando de aquí de delincuentes sexuales (léase: violadores), que es OTRO tema, muchísimo más grave. Pero no es tan difícil diferenciar entre un potencial agresor sexual real y que puede estar armado, y un “simple” mañoso acosador, igual de repugnante pero objetivamente inofensivo. Paremos el acoso callejero, y está bien tener leyes que nos apoyen, pero también luchemos nosotras mismas por no dejarnos traumatizar…

Flyer-autodefensa

Un tallercito como éste no estaría nada mal…


Los números de 2012!!!!

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2012 de este blog.

Aquí hay un extracto:

600 personas llegaron a la cima del monte Everest in 2012. Este blog tiene 7.500 visitas en 2012. Si cada persona que ha llegado a la cima del monte Everest visitara este blog, se habría tardado 13 años en obtener esas visitas.

Haz click para ver el reporte completo.


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