Carta abierta a Alan García


Señor Alan García:

Sí, usted ganó las elecciones, pero no se sienta triunfador.

Muchos de los que votamos inicialmente por Lourdes Flores le dimos nuestro apoyo, pero no ha sido por que nos haya convencido o tengamos fe en el programa del APRA. De hecho, al optar por usted, nos hemos sentido forzados por las circunstancias.

Comprendemos que el inmenso sector de peruanos que se siente excluido de nuestra sociedad está exigiendo reivindicaciones y atención a sus largamente postergadas demandas, y que por eso la candidata Flores quedó fuera de la carrera. Comprendemos eso y nos sentimos llamados a la reflexión y a la solidaridad: pero esperamos que usted también comprenda esto. Porque los votos que mayoritariamente lo han llevado al poder no han sido sólo los “prestados” de nuestro lado, sino también los de muchos de los peruanos excluidos.

No se olvide que muchos de los errores de su primer gobierno fueron el inicio y el detonante de una situación que llevó a un rápido aumento de los niveles de pobreza en el Perú.

Los que tenemos más de 35 años nos acordamos perfectamente no sólo de las colas para conseguir víveres básicos (racionados), que después de adquirirlos a uno le sellaban el brazo para no venderle más. También recordamos que la cotización del dólar subía increíblemente de la mañana a la noche. ¿Y cómo poder olvidar que fue en su gestión que fuimos declarados como país inelegible por el FMI? ¿O que al final de ese primer gobierno la inflación sobrepasó el 2,000%? ¿De los negociados descarados, como –por citar sólo un ejemplo– el del famoso Tren Eléctrico?

Pero son muchas más las cosas que perviven en la memoria de todos los peruanos.

Todavía recordamos perfectamente que para conseguir trabajo en el sector público, o incluso para agilizar algún trámite cualquiera, había que tener carnet aprista, sin importar el tipo o nivel del puesto: recordamos las nefastas Asociaciones de Trabajadores Apristas, odiosas mafias enquistadas en todos los sindicatos.

¿Cómo olvidar que, al mes de haber asumido usted su primer gobierno, Víctor Polay y 47 de sus secuaces emerretistas fugaron por un túnel impecablemente construido bajo el penal Castro Castro sin que nadie se diera cuenta? Eso, por no mencionar las matanzas ocurridas en El Frontón, Lurigancho, Santa Bárbara, Pucayacu, Umaru, Bellavista, Parcco, Pomatambo, Cayara, Santa Ana, Pampamarca, Chumbivilcas y Calabaza, por ejemplo. Su general Giampietri tiene aún mucho que aclarar al respecto, tantas como el ex candidato Humala.

En resumen, para no hacer esta carta demasiado larga, los que hemos optado por darle nuestro voto a usted, señor García, lo hicimos –aunque suene triste decirlo– en rechazo de la opción militarista, revanchista y fascistoide encarnada en Ollanta Humala: votamos resignados, con la esperanza de que, pese a todo, su nuevo gobierno pueda salvaguardar la democracia, que tanto nos costó recuperar. Porque estamos convencidos de que, aún con todos sus defectos, la democracia es el único régimen que puede conservar las libertades individuales.

Tuvimos que votar pensando ya no en nuestras propias preferencias, sino en las consecuencias que nuestra elección tendría para el país y para todos nuestros conciudadanos. Por eso, esto fue como un trago amargo, pero que sabíamos que, aunque no nos gustara, al menos no tendría consecuencias fatales.

Por eso, señor García, controle su ego, sea más humilde en la victoria, como corresponde a un caballero, y reflexione en el trascendental papel que asumirá muy pronto. Si alguien no se puede permitir el lujo de cometer errores ahora, es usted. Si alguien tiene que dejar sus intereses y su ego a un lado para asumir un liderazgo no sólo político, sino también moral, es usted: todos los ojos del país lo observan.

Es a usted a quien le toca atender el reclamo de los sectores excluidos, para eliminar ese odio de clase que ha sido y está siendo azuzado violentamente por terceros; a usted le toca moderar las ambiciones de sus copartidarios, dar el ejemplo y eliminar la corrupción en el Poder Judicial, lleno de apristas; y al mismo tiempo le toca a usted mantener al Perú dentro del sistema financiero internacional, pero haciendo que las mejoras económicas se reflejen en generación de empleo, mejora de la calidad de la educación, en bienestar y justicia que permitan una vida digna para todos los peruanos, y no meramente sobrevivir con limosnas.

Se cuenta que durante la segunda guerra mundial, cuando Mussolini se encontraba en el clímax de su poder, preguntó a uno de sus consejeros cuál era el gas más venenoso. La respuesta que recibió fue “el incienso, Excelencia”.

No lo olvide, señor García. Ahora que se salió con su gusto de volver a Palacio, no se deje seducir de nuevo por las vanidades del poder, tenga al menos un poco de vergüenza por aquello que todos recordamos, y esta vez dedíquese a cumplir con su trabajo como debe ser. De su actuación y de sus decisiones depende en estos momentos que nuestra frágil democracia no se vea amenazada de nuevo.

Atentamente,

Una ciudadana.

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10 comentarios en “Carta abierta a Alan García

  1. Esto prepararon los apristas despues de su derrota con Toledo. Eliminaron a todos los otros presidenciables como al Alcalde de Lima impidiendole postular con leguleyades y mezquindades. Eliminaron a Yehude Simmons en las regionales, a Alex Kouri y a Amprimo se los metieron al bolsillo. A Fujimori le impidieron postular porque ese centro es de los fujimoristas y se lo usurparon. Toledo es de la misma maffia asi como Paniagua. Solo basta mirar como se reparten el Tribunal Constitucional entre ellos.

    El Peru es un pais enfermo y tiene el presidente que se merece. NO saben distinguir entre lo bueno y lo malo porque todos son unos corruptos, sin principios y se venden mezquinamente por un plato de lentejas al mejor postor, todos estan prostituidos y ese es su ambiente de todos los dias.

    Ah ylo del escape de Polay fue al final del gobierno de Garcia y no al comienzo, se ve feo que pongas eso alli por desconocimiento y danha todo tu articulo.

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  2. Buena plantilla y mejor post, a pesar de que como ya comente no podia votar por Alan, concuerdo con el grueso de lo que dices.
    Debemos ser conscientes que la fractura ya se dio, y estamos a tiempo de curarla si es que empezamos a escuchar y entender del porque las cosas se dieron asi, mejorar la situacion (cambio de modelo incluido) y no despotricar debera ser el reto en los proximos años.

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  3. En algo tiene razón Litta (Blanca Nieves): efectivamente, la fuga de Polay ocurrió a finales (no al principio) del gobierno de García. Tuve un lapsus, no fue algo urdido premeditadamente.

    Sobre el resto de su comment, invoco a los visitantes y amigos de esta casa a que me ayuden a mantener el nivel de la discusión, NO RESPONDIENDO AQUI a los insultos que desde fuera ella dirige a todos los peruanos (“todos son unos corruptos, sin principios y se venden mezquinamente por un plato de lentejas al mejor postor, todos estan prostituidos y ese es su ambiente de todos los dias”). Ya todos los blogueros conocemos a Litta y a su peculiar concepto de lo que es la “verdadera democracia”, y a estas alturas ya sabemos bien que ella desprecia y descalifica a todos los que no piensan como ella.

    Pero su comment tiene un lado bastante constructivo: nos servirá a todos de recordatorio de lo que podría pasar con las libertades individuales (entre ellas, la de opinión) en una dictadura, humalista o de cualquier otro género. Por eso no lo voy a borrar.

    A propósito, ya firmaron en “NO MÁS ABUGATTÁS”???

    Baccio.

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