Mis temazos de otros Años Nuevos

De hecho que el título de este post va a espantar a muchos. No importa, pero de arranque voy aclarando:  me encanta el merengue. Y me sigue gustando mucho (por no decir, ¡¡me fascina!!) bailarlo, aunque a mi edad ya necesite ponerme una faja so pena de cometer un crimen de lesa humanidad, de lesa estética, o qué sé sho. Perdonen la tristeza.

En esta recién ida víspera de Año Nuevo, por N diversas razones no fui a recibir el año juergueándome ni nada. Lo recibí en casa, tranquilamente, sacando a mi Enanix a mirar los fuegos artificiales que llenaban el cielo nocturno de mil explosivos colores.

No lo pasé mal; es divertido y refrescante ver las cosas a través de la mirada de quien las ve por primera vez. Pero una vez que mi hija se durmió, me puse a recorrer el dial de la radio, y por primera vez en mis 42 años me sentí oldie. Por no decir choclona, tía, vetusta, decrépita, prehistórica, vejancona, etc. Ya fui. Glup. Porque lo único que encontraba en la FM era ah-ah-ah reggaetón y cu-cu-cuuuuumbia y la verdad con ninguno de esos géneros me identifico. Brecha generacional que le llaman. Lo único que me pareció divertido fue la canción esa de la culebrítica, hasta que en no recuerdo qué estación encontré un mix de ¡merengue! Me puse a bailar yo solita en la sala de mi casa. Bye bye, tristeza.

Eso me hizo pensar en lo antiguo que es este género. Mis padres recuerdan haber bailado mucho merengue cuando jóvenes; mi tía Anita, que en paz descanse, recordaba el cachetadón que le cayó de niña por cantar yo tengo una bolita que me sube y me baja. En fin, en plena gimnasia recordatoria me di cuenta que, para bailar, el merengue siempre me ha gustado muchísimo más que otros géneros populares como –lo siento Eloy, con esto me vas a acabar de odiar por siempre– la salsa, incluso. No recuerdo ninguna buena fiesta de Año Nuevo, de esas con orquesta en vivo, que no haya terminado con todos los etílicos asistentes bailando, sacudiéndose como cocteleras epilépticas, un sabrosón merengue

Uno de los primeros merengues que yo recuerdo haber bailado en muchos quinceañeros y fiestas de (ant)Año Nuevo fue este pegajoso “Abusadora” en versión de Wilfrido Vargas. Debe ser de principios de los ochentas o quizás más antiguo, nunca lo supe:

Ya entrados los ochentas arrasaba un remake, cover o –o whatever the f___ing name is– de aquella canción que motivó que mi susodicha tía fuese cacheteada, esta vez a cargo de un estrambótico grupo llamado Altamira Banda Show, con un cantante inexplicablemente vestido a lo Michael Jackson en el video de “Bad”:

Llegaron los 90’s. Pero para el merengue los 90’s llegaron recién a fines de 1991, con el empate técnico entre las tarrudas Chicas del Can y el poético Juan Luis Guerra. Un par de videitos del recuerdo:

Las Chicas del Can originales, con todo y la vocecita gatuna de Miriam Cruz y por supuesto el bailecito no apto para cardiacos de la inimitable Teresa Domínguez, más conocida como Juana la Cubana:

Y el original “A pedir su mano” de Juan Luis Guerra:

Después de eso llegaron tambiéna los tonos de fin de año de estos lares variantes como el merengue-house, entre cuyos exponentes recuerdo a Sandy y Papo y a Los Ilegales:

Y todavía tenemos merengue para rato…  sino pregúntenle a Olga Tañón, con uno de cuyos videos cierro este post.

¡Nos vemos!

6 comentarios en “Mis temazos de otros Años Nuevos

  1. El merengue todavia sigue siendo el tipo de musica que le pone un ambiente mas sabroso a una fiesta… de niño me aburria, pero ahora en un tono, lo considero infaltable… y los mismo le ha ido sucediendo a mis primas menores a medida fueron creciendo… y te estoy hablando de 3 generaciones distintas… en todo caso, digamos que el merengue le empieza a gustar a uno cuando se hace adulto (a algunos quiza antes)… suena mejor que pensar que nos estamos haciendo viejos, jeje
    saludos

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  2. merengue… no pasaaaaaaa no pasaaaaa!!!! (bueno es mejor que el reggaeton pero prefiero la cumbia en todo caso…)

    y la cancion de año nuevo por excelencia es “New Year’s Day” de U (jeje este año no la pude escuchar… que pasará?)

    besos!!

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  3. Pucha Isa, me has puesto nostálgica. Recuerdo Juana la cubana porque yo recién salía de jugar con mis barbies y zuácate! que me agarró el desarrollo y me puse a sacudir el esqueleto como posesa. Ahhhhh tiempos aquellos en que uno se amanecía y… wait!!! este año me amanecí contra todo pronóstico!!
    Milagro! Milagro!!
    (y pensar que el año anterior me quedé hasta las 4 jugando pictionary je:)

    Yo soy bien diplomática con la música, aunque debo reconocer que casi tooodas las canciones de reggeton me suenan idem..o_O

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  4. Que bacan! esos eran temazos para tonear duro y parejo, En el primero Wilfrido esta bien flaco, asi e sque debe ser antiguaaaazo.
    El tema de Altamira me recuerda mis primeras fiestas en la Universidad jejeje. (¿que efecto pretendería causar el cantante con esas pintas?)
    Mmmm! me quedo con Juan Luis Guerra aunque las chicas del Can eran infaltables, no? Ese baile debio dejar bizco a mas de uno.
    Esa era musica, no el reguetonto, que para mi, sinceramente ( salvo honrosas excepciones) es un monton de ruido con letras ininteligibles.
    Ademas los videos, eran ma elaborados, contaban historias no recurrian solo a la anatomia femenina expuesta sin ton ni son y mejor si es con poca ropa.
    Te falto Proyecto Uno, la Sopa de Caracol y la Lambada…ah no que ese es otro género. no?
    Besos, que nostalgia

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