Brevete Marmalade (crónica “reloaded”)

NOTA: Y pensar que ya pasaron más de cuatro años y sigo siendo una cobarde total para conducir… no es mi culpa, ¡es Lima! Ya pues tía Susy, arregla el tráfico de una buena vez, ¿ya? Seeeee… Bueno, va el re-run de este post, mientras saco otros nuevos del horno!

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En contra de todo lo que el título pueda sugerir, los acontecimientos citados en esta crónica no tienen absolutamente nada-que-ver con la vitalicia y tristemente célebre institución conocida en el gremio periodístico como “mermelada”; más bien, tiene mucho que ver con una bravaza canción setentera, reactualizada en la película “Moulin Rouge”, y con el protagónico rol que tuvo en la aprobación de mi examen de manejo. Es decir, de la obtención de mi licencia de conducir, peruanamente conocida como brevete.

Hechos los trámites preliminares, y decidida a prepararme bien, empecé a tomar clases de manejo con un profesor particular, además del curso de academia. La primera vez en el circuito de Conchán cometí varias fallas, que admito. La segunda vez me fue bien y salí contentaza, pero me desaprobaron. Pregunté por mi score, para saber qué había hecho mal, y me respondieron:

-Se detuvo usted en la luz verde.

¿¿¿WHAAAAAAATTTT??? Yo no hice eso. O me habían agarrado de punto para una cámara escondida o alguien se había equivocado a asentar los datos… o todo el famoso examen era una gran farsa. Reclamé, pero lo que me dijeron en resumen fue que “papelito manda”. Me dio tanta rabia que si hubiera yo sido hombre, habría ido a bajarme a patadas de su torreta al veedor respectivo para romperle la cara. Pero me tuve que regresar tranquilita a mi casa, con la idea de esperar unos días y desestresarme para tentar mi tercera (y última) oportunidad. This is it boys, this is war… (1)

Llegó el día. Iba decidida a, como decían los Talking Heads, fight fire with fire, de modo que para prepararme mentalmente había llenado el mp3 de las canciones más empiladas y adrenalínicas que encontré en mi PC, incluyendo las dos versiones de “Lady Marmalade” (la original de Pati Labelle y el cover de Christina Aguilera et al).

Así, para cuando llegué al Touring y Automóvil Club (Km. 21 de la Panamericana Sur) ya estaba de un humor decidamente anarco-vacilonero: la verdad, tenía más ganas de divertirme que de otra cosa. Been a long time, been a long time now /I’ll get to you somehow (2). La visión del policía parado en la puerta me recordó un tema subte no incluido en mi playlist: Sucio policía / sucio policíaaaaaaaa verde (3). Me dije: Viva Bakunín, caraxo… y espérense nomás que me suba al auto, ch*tumares.

Papeleos de rigor, alquiler reglamentario de auto, ¡miéchica! ¡qué tal colaza para entrar al circuito! Cronometré 42 interminables minutos en la fila: time goes by so slowly for those who wait (4) hasta que llegó mi turno. Decidí que era mejor seguir los consejos de mis congéneres con mayor kilometraje (en todos sentidos) de modo que ni bien me dijeron “empiece” yo ya me había tomado muy a pecho aquello de those who run seem to have all the fun (5). Pero ¿quién podía tener más kilometraje que las four bad ass chicks from the Moulin Rouge?

Allí estábamos, al fin solos, el auto, el circuito del examen, y yo.

You wanna give it a go?

Fierro a fondo, ¡vamos a darle! Y como no está permitido escuchar música durante el examen, empecé a cantar, o mejor dicho a gritar estereafónicamente:

Where’s all my soul sistas / let me hear ya flow, sistas…

…mientras aceleraba al máximo permitido. Llegué a la zona de camino de trocha, y pasé por allí corriendo bien cogida de mi timón, con el carro dando botes como pogueando. Pasamos la curva, nuevamente camino recto, ¡huy, a la mela, semáforo en rojo! Qué me importa, vamos igual de rápido hasta que estemos cerca. ¡¡¡Yipiii!!! Me detuve, me pusieron verde y salí zumbando, volví a tomar otra curva muy rápidamente, crucé a velocidad combi-asesina una intersección (tenía verde y no había nadie), y me dirigí a estacionar en diagonal. ¡Perfecto! Mientras, seguía vociferando mi mantra del día, es decir, como ya se habrán dado cuenta, “Lady Marmalade”:

Gitchie-gitchie yah yah / Moka chocolat-ah…

El veedor de los estacionamientos gritó “¡salgan todos los diagonales!” y no esperé que lo dijera dos veces: saqué el auto del espacio de parqueo y ni bien lo enderecé, embalé hacia la vuelta en U que conduce a los estacionamientos paralelos.

Creóle Lady Marmalaaaaaaaaaaaaaaadeeeee…..

Letrero: ESPERE INDICACIONES PARA ESTACIONAR. Otro megafonazo:

– ¡Auto blanco al paralelo tres!

¡Caraxo, esa soy yo! Este… ya, ya, me acerco al paralelo tres y me alineo. Sigo cantando hey sista, go sista, soul sista, flow sista… engancho retroceso, empiezo a entrar y…

CRACKKKK… ¡PLOOFFFF!

Darned sh*t!! Había derribado el palito con el número del estacionamiento. Sin duda, un exceso de flow. Haciendo gala de toda mi c*nchudez, ni siquiera desvié la mirada, sino que seguí estacionando como si nada hubiera pasado. Al minuto, el veedor vino a levantar el palito atropellado, y me sonrió. No quise averiguar si esa era una sonrisa irónica o conmiserativa, así que pasé al ataque, que dicen es la mejor defensa: puse mi mejor sonrisa estilo Candy-encuentra-a-Terry y la combiné con una mirada “voulez-vous coucher avec moi / ce soir?”:

– Pasa nomás, mamacita… tranquila, y no te olvides de mirar por la ventanilla.

O sea, yo que esperaba una reprimenda con expulsión, mínimo, por coquetearle al jurado, ¿qué culpa tengo si el fulano en cuestión se la cree, se alucina Antonio Banderas… y encima “me sopla”? Tu divisa es la corrupción… (6). Como decían los subtes ochenteros, ¡maldito sistema alienado!… pero como aconseja el dicho, preferí reír al último, así que, una levantadita de hombros con modesta entornadita de párpados a guisa de despedida y ¿qué sigue? Ah sí, semáforo, en rojo. Me las piqué apenas cambió a verde, no fuera a ser que el tipo quisiera feel the skin / feel the silky smooth… o, peor aún, de que se pusiera a cantarme My Sharona.

Corriendo en el Daewoo, encontré pista libre y le metí más velocidad, hasta llegar a la parada obligatoria en la rampa: una parada un poco súbita, pero sin chirrido de llantas, a Dios gracias. ¡Bien! Rumbo a la salida. Aunque me parecía que había manejando como una salvaje urbana, también reconocía que me había divertido de lo lindo.

Disagree? Well that’s you and I’m sorry…

Salí del circuito a esperar mi resultado. Recién me entraron los nervios, y yo que nunca fumo, fui corriendo a comprarme un cigarrito. Espera y espera, hasta que llamaron a los aprobados, entre ellos este pechito. No me pude aguantar un salto y un “¡yessssssss!”.

Yo no debería quejarme, puesto que resulté aprobada, pero como no puedo con mi genio y soy una persona consciente, creo que este sistema de evaluación es una verdadera tontería, por no decir una reverenda coxudez, de principio a fin. No sólo no demuestra nada de la verdadera habilidad de uno para conducir, sino que encima no es nada serio; cuando manejé bien, me inventaron una falla para desaprobarme, y cuando lo hice como microbusera putona, me aprobaron… ¿qué es eso? Geeeeez… Y ojo que no aún les he contado los surrealistas pormenores de los exámenes psicotécnicos y médicos: ufff… los dejaré para el próximo post o “precuela”.

Mientras tanto, los dejo con el video de las dos versiones de “Lady Marmalade”, como tributo al feeling y la inspiración que me brindó para poguear mentalmente y vencer al sistema, gracias a lo cual hoy puedo ostentar mi brevete.

La versión original de Pati Labelle, que fue número uno de Billboard en 1975, en vivo:

Y el remake de Mya, Pink, Lil’ Kim y Christina Aguilera, de la película “MoulinRouge”, con la que volvió a ser número uno en 2001:

Provecho…

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NOTAS:

OJO: Todas las lyrics que aparecen en cursivas SIN número de anotación ni ninguna otra referencia pertenecen a “Lady Marmalade”.

(1) 99 red balloons, Nena, 1984

(2) Situation, Yazoo, 198(?).

(3) Sucio policía. Narcosis, 1984

(4) Hung up, Madonna, 2006

(5) Idem.

(6) Sucio policía.

2 comentarios en “Brevete Marmalade (crónica “reloaded”)

  1. jajajaja….muy buena…..ch*tumares.
    Te felicito por el testimonio.. ya habías demorado….trome….. Es verdad. hay que ser muy consciente de las cosas y honestamente realistas, situación no muy frecuente ni común entre nosotros….como dice la canción de Mecano…. “No es serio este cementerio……”
    Hasta el próximo post.
    Un abrazo
    MIRIAM

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  2. No puedes decir que el sistema de evaluación es una cojudez, ya que cuando manejaste “como microbusera putona” es cuando te aprobaron y ten en cuenta que vas a conducir en Lima y no en Londres.

    Mis mejores deseos para que no te agarren de amiga elegida, no sabes lo frustrante que es llevar a los amigos para que se diviertan, verlos emborracharse, recogerlos y llevarlos a su casa, y al día siguiente llevar el carro al lavado para que le quiten el “regalo” que uno de tus amigos te dejo en el asiento posterior.

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