In English, please! (O “cómo estudiar inglés y aprenderlo”)

Con el idioma inglés, o mejor dicho, con su aprendizaje, tengo una historia muy larga y muy enredada, que empezó a mis 11 años y que a pesar de todos mis cursos, seminarios, talleres, sufrimientos, diplomas, y logros, es un proceso que siento que no terminará jamás. Por eso es que cada vez que me preguntan “¿dónde aprendiste inglés?” nunca sé qué contestar, y suelo salir del paso y evitar más preguntas respondiendo:

– Es una historia muy larga y muy triste…

Empecé a los 11 años en el ICPNA de Miraflores, que por entonces era una de esas casas estilo antiguo ranchito miraflorino, con unas cuantas gringas y egresadas del San Silvestre como profesoras. Fue una suerte tener profesoras 100% hablantes nativas (o casi), y por otro lado, los métodos de enseñanza en esos años (finales de los 70s) eran bastante diferentes; se hacía mucho énfasis en la gramática y en los ejercicios escritos… y en los aburridísimos pattern drills. Pero lo que tenían de bueno esos cursos era que muchas cosas se quedaban grabadas en la memoria, aunque luego a uno se le trabara la lengua a la hora de hablar.

Apenas me estaba acostumbrando a los distintos acentos de las norteamericanas que fueron mis maestras esos tres meses de verano de 1977 , y cuando entré a la secundaria resultó que la profesora de inglés era británica. Obvio es decir que durante los dos primeros bimestres aprobé el curso con las justas. Pero fui progresando, y para el año siguiente ya estaba entre las mejores alumnas del curso. Para cuando cursaba el tercero de secundaria ya tenía el mejor promedio de Inglés de todo el colegio. Y claro, actualmente uso muchísimo el idioma en mi trabajo diario.

¿Cómo fue? Pregunteishon lo que quereishon, pero la verdad es que sólo sé decir que me costó mucho trabajo. Siempre que me preguntan “¿cómo hago para aprender inglés?” no sé qué decirles a ciencia cierta. Aunque ahora que ya hace algunos años llegué al punto en que mi listening comprehension capta casi todo (eso creo) aunque no ponga atención, quizás pueda compartir algunos tips muy personales. Allí van!

ESCUCHAR: escuchar, escuchar, escuchar mucho. Aunque uno crea que no entiende nada, el cerebro capta más de lo que uno cree. Escuchar, sumergirse, rodearse de audios en inglés. Hoy en día esto es fácil: hay CableTV con Audio SAP, hay mp3, hay Youtube, hay DVDs con audio (y subtítulos) en varios idiomas. No hay excusa. En mi época no había nada de esto. Y es genial para destapar oídos y ampliar vocabulario. Consejo; pongan el audio Y LOS SUBTÍTULOS del DVD en inglés. Esto es retegenial!

LEER: Ni modo, hay que leer. Esto no se puede delegar en computadoras ni laboratorios ni en resúmenes que nos prestaron los amigos de ciclos avanzados.  Hay que leer tomando notas. Aunque los comics son un buen recurso para los principiantes, porque los dibujos ayudan a entender palabras o frases que no conocíamos, apenas se llega a niveles intermedios hay que coger revistas y libros. Igual, hay que anotar las palabras demasiado difíciles y volver sobre ellas al final. Yo lo que hacía, cuando al fin entendía estas palabras nuevas, era crear oraciones con ellas. Leer ayuda a ampliar vocabulario, también.

CERO DICCIONARIO! Bueno, casi. No sirve de nada leer con el diccionario al costado. Es mejor tratar de enterarse de qué significa una palabra mediante el contexto; si no se entiende nada, anotarla y seguir leyendo. Lo más probable es que en algún párrafo siguiente la palabra se repita, esta vez con más pistas para entenderla. Recién al final, si no se descubrió el significado, recurrir al diccionario. Y por favor, apenas aprobados los niveles básicos, deshacerse del diccionario español-inglés para tontos y hacerse de uno inglés-inglés. Recuerden que uno retiene mejor lo que nos costó más trabajo aprender.

CERO ESPAÑOL! Por la misma razón que “cero diccionario”. No se asusten. El cerebro es más listo de lo que ustedes creen. Dénle una chance y se sorprenderán. Piensen que un bebé que aún no habla entiende todo (o casi) lo que ustedes dicen. Ustedes tienen más recursos intelectuales que un bebé: úsenlos. Si se apoyan siempre en el español, no aprenderán. Créanme: es mejor lanzarse a la piscina de una vez.

THINK IN ENGLISH. Esto es básico! Es además la consecuencia natural de “cero diccionario” y “cero español”. Pero tienen que obligarse a pensar en inglés. Tienen que hacerlo, aunque sea a nivel básico-bruto, aunque se equivoquen, aunque crean que no podrán… insistan. Sí que pueden. Desbloquéense. Si en verdad se les hace muy difícil, empiecen por aprenderse de memoria canciones en inglés que les gusten, hasta que se les active el chip anglopensante. Ahora tienen las letras (“lyrics”) colgadas por toda la web, así que… tampoco tienen excusa.

SPEAK UP! Hablen! No tengan miedo de hacer el ridículo en clase, piensen que todos están en las mismas condiciones. Pero sobre todo, practiquen con angloparlantes nativos. Igualmente, ahora es fácil; está el Skype, por ejemplo.

INTERACTIVE TOOLS: Esto tampoco había en mi época, e igual aprendí. Por eso no lo considero “indispensable”, pero sí una gran ayuda que muchos desperdician. En la web hay ejercicios, juegos, tests, y otras herramientas que son entretenidas y sirven para reforzar puntos específicos.

MEMORIZE: Lamentablemente, por muy en boga que estén los métodos comunicativos, y por muy útil que sea el sumergirse en el idioma, hay algunas cosas (no muchas) que inevitablemente tenemos que sufrirlas de memoria. No pain, no gain… Conjugaciones de verbos irregulares, phrasal verbs, modals, fórmulas de cortesía y las que se usan para correspondencia formal, por ejemplo.

Pero a mi parecer, lo mejor de aprender un idioma (sea inglés o el que sea) viene cuando uno ya empieza a no sólo a entender sino a internalizarlo, a hacerlo suyo, y a darse cuenta de que cada idioma expresa una forma de ver el mundo muy particular y muy distinta a la de nuestra propia cultura. Eso a mí me parece absolutamente fascinante, y a pesar de lo mucho que me costó llegar a un nivel intermedio-decentón de Francés (porque a diferencia del inglés lo estudié ya de adulta), espero retomarlo algún día, y si se puede, estudiar uno o dos idiomas más.

¿Y a ustedes cómo les ha ido con los idiomas extranjeros?

Hasta la próxima…!

5 comentarios en “In English, please! (O “cómo estudiar inglés y aprenderlo”)

  1. El principal problema que tenemos muchas personas cuando estudiamos una lengua extranjera es que no tenemos contacto con hablantes nativos del idioma que estudiamos. El contacto, en todo caso, suele ser esporádico. Ahora, claro, Internet y las redes sociales facilitan el contacto; sin embargo no siempre coincide uno con la disponibilidad de la otra persona, más aún teniendo en cuenta las diferencias horarias. Como bien escribes, hoy en día podemos aprovechar la posibilidad de ver televisión, videos y de escuchar radio. Recuerdo que antes, para escuchar la Deutsche Welle en alemán recurría a mi radio de onda corta, que pese a todas las interferencias, ayudaba mucho.

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  2. CHEVERE TU ARTICULO. aCABO DE COMPRARME EL CURSO COMPLETO DE rOSETTA sTONE PORQUE ESTOY HARTO DE MI INGLES MEDIOCRE, A PESAR DE QUE TENGO 8 Años trabajando en una empresa aqui en gringolandia (claro, mi trabajo es hacer noticieros en español asi que todo el dia hablo español😦 pero igual).
    Escuchar y hablar es basico.
    Gracias!

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